05.07.2011 Descenso del Sella

Nunca digas de este agua no beberé ...


Puente Romano sobre el río Sella, Cangas de Onís (Asturias)
Desde 1929, cada primer sábado de agosto posterior al día 2, se celebra el Descenso Internacional del Sella, entre las localidades Asturianas de Arriondas y Ribadesella. Emular a los piraguistas que cada año participan en esta competición es uno de los atractivos turísticos más populares que tiene Asturias. Cada día del verano hacen el recorrido más de 1.000 personas, hay días que se superan las 5.000.
Si hiciéramos una fórmula cuyas variables fuesen: caudal del río, longitud del río e ingresos generados, seguramente el Sella sería en número uno del mundo.
Hace un par de años, Jesús me contó con todo detalle el descenso del Sella. Nada más pensar en las aglomeraciones de canoas, juré que nunca lo haría.
A primeros de julio fuimos de viaje en moto a Asturias. Recorrimos unas carreteras preciosas: Puerto de Somiedo, Parque Natural de Somiedo, Desfiladero de la Hermida, Fuente Dé, Covadonga, Lagos Enol y Ercina, Desfiladero de los Beyos, Puerto del Pontón, etc.
Después de cinco días en moto y 1700 kilómetros, decidimos hacer un día de descanso, dejamos la moto en el garage del hotel y aprovechamos para ... ¡¡¡hacer el Descenso del Sella!!!.


Dos días antes, cuando íbamos de camino a Cangas de Onis, al pasar por Arriondas vimos cantidad de empresas dedicadas al turismo de aventura, principalmente al descenso del Sella, algunas tienen unas instalaciones realmente espectaculares.
Los precios de todas ellas son iguales: 25 euros por persona. El material que te ofrecen es prácticamente el mismo: canoas de polietileno, palas, chalecos, bidones y bolsa de pic-nic. Las salidas son entre las 11:00 y las 13:00, a las 18:00 el río tiene que estar libre para los pescadores.
Las diferencias entre unas y otras están en los kilómetros recorridos, que varían entre 13 y 16; los puntos de recogida, unas tienen dos puntos y otras tres; y que alguna te recoge en otras localidades (Ribadesella, Cangas de Onis, Llanes, etc.) y luego te llevan de regreso.


Elegimos "Los Cauces", aunque el recorrido no era el más largo, pero nos recogían en Cangas de Onís.
A la hora acordada, una furgoneta de "Los Cauces" nos recogió en la oficina de Cangas de Onis y nos trasladó a las instalaciones de Arriondas. Al llegar nos cambiamos en los vestuarios, recogimos las bolsas de pic-nic, los chalecos, el enorme bidón y las palas, hay que mirar bien ya que la mayoría están hechas polvo.


Una vez petrechados nos acercamos al río, donde uno de los monitores iniciaba las explicaciones: como remar, como ponerse el chaleco, uso del bidón, los puntos de finalización del recorrido, etc.


La salida se hace montados en la canoa y lanzados por una rampa. Aprovechamos que la gente se queda rezagada esperando a ver que pasa y salimos de los primeros para quitarnos del mogollón,


Vídeo de la salida en una de las empresas junto al puente de Arriondas.


Al poco de estar en el río empezamos a pasar por los primeros rápidos, rabiones como los llaman por aquí.


Pasando el puente de Arriondas, justo donde se da la salida del Descenso Internacional del Sella, vimos a un numeroso grupo preparándose para salir. Hay que procurar evitar las aglomeraciones, sobre todo en los rabiones.


Aprovechando que la poca o nula experiencia de la gente nos fuimos quitando de los mogollones, para pasar los rabiones con tranquilidad y de paso evitarnos abordajes y algún que otro palazo.


Poco antes de llegar al puente de Toraño encontramos la primera salida, común para todas las empresas, como se puede ver en el cartel hay donde elegir.


Casi sin darnos cuenta, llegamos al puente de Toraño, a mitad del recorrido, una parada clásica para reponer fuerzas y tomarse una cerveza en el chiringuito, según cuentan es ilegal pero con lo que gana paga de sobra las multas. El río se encuentra remansado en esta zona, y es un buen lugar para bañarse, incluso hay quien se lanza al agua desde el puente.


Un poco más adelante, paramos en un espigón a reponer fuerzas, la bolsa de pic-nic contenía: un bocata de chorizo, una naranja, una magdalena rellena de chocolate y un botellín de agua, aunque hubiera preferido una buena fabada.


Todas las canoas estaban matriculadas en la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, según establece la nueva y polémica Ley de Aguas. Acabo de leer que la Real Federación Española de Piraguismo está presentando alegaciones a los Planes Hidrológicos que se encuentran en fase de información pública, con el fin de mejorar el tratamiento que se da al piragüismo en esta ley. Estaría bien, que el mero hecho de estar federado, permitiese navegar en cualquier río o embalse en que estuviese permitida la navegación, esto animaría a mucha gente a federarse y sería un aliciente más para fomentar nuestro deporte.


Continuamos el recorrido, disfrutando de los rabiones que sorteábamos como expertos y de la relativa tranquilidad que nos rodeaba. Detrás dejamos al mogollón de gente, aunque tratábamos de ir despacio la costumbre podía más que la intención.


Al cabo de tres horas, llegamos al último punto de salida que tenía la empresa. Así da gusto: llegas, dejas el material en la orilla y te olvidas de todo. Esperamos unos minutos a que llegase más personal para completar una furgoneta y vuelta a Arriondas.
Es un recorrido muy bonito y fácil que merece la pena hacer, apto y aconsejable para todos los públicos.
La próxima vez nos lo tomaremos con más calma, estudiaremos mejor el recorrido para reconocer cada zona y disfrutar más de cada lugar.
Aunque todo estuvo muy bien organizado nos supo a poco, es lo que tiene ser un "kayakista de alto nivel", y si hay "una próxima vez" elegiremos la empresa con un recorrido más largo (al final el tamaño es lo que importa).


Al día siguiente emprendimos el camino de regreso a casa. Tomamos la N-625 en dirección a León, bordeando el río Sella nos adentramos por el Desfiladero de Los Beyos, y tras 40 kms llegamos a la Fuente del Infierno, donde se encuentra el nacimiento del río Sella.


Fuente del Infierno, Fonseya (Picos de Europa)
Como dije al principio: nunca digas de este agua no beberé.


Pasamos el Puerto del Pontón (1.280 mts) y llegamos al embalse de Riaño. Su construcción dió lugar a protestas y manifestaciones multitudinarias, respondidas con cargas policiales para el desalojo forzoso de los residentes en los municipios afectados.
Aunque no tiene nada que ver con el Sella, os pongo esta foto porque me ha encantado Riaño, algún día me gustaría recorrerlo en kayak.



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